Capitulo 4.- La Boda

1694 Palabras
Dani por favor hija, deja ya de llorar en un momento vendrá el estilista para arreglarte y no puedes estar con la cara hinchada - le decía su madre a una deprimida Daniela que no quería levantarse de su cama- Dani ¿por qué lloras? ¿ no te quieres casar con la señora Sandoval? Ella es amable, ayer vino y me regaló dulces. Daniela alzó la mirada de golpe. ¿Vino ayer? Si hija, vino después que saliste, yo le dije que habías ido con tus amigas, y se quedó un rato hablando, la invité a tomar el té. La verdad no se que pensar Daniela, ayer se portó muy amable y hasta me juro que luego de la boda nuestras vidas cambiarían para mejor. Mamá ¿ como puedes creer en esa mujer? ¿Solo por qué tiene dinero van a ceder? - pregunto con desprecio- Tal vez no sea tan malo, dale una oportunidad, vas a tener todo lo que desees a su lado - le aconsejo- Siento que los desconozco de verdad - dijo levantándose de la cama- prefiero mil veces vivir junto a Dylan en su barrio de bajos recursos sin tener ni un centavo en mi cartera a que en la mansión de esa desgraciada, con Dylan si puedo ser feliz no con ella. Entro cerrando de un portazo al baño dejándose caer con tristeza. Fue justo ese día de la boda cuando Daniela pudo mirar su vestido, había sido escogido por su madre, pues ella se negó completamente a participar en los preparativos. A decir verdad le pareció completamente hermoso, era blanco largo pegado a su cuerpo. La boda se llevaría a cabo en el jardín de la mansión de Elisa, ya que era el más grande entre las dos casas. La hora llegó, y con ella una triste Daniela, sus padres la miraron con ilusión y tristeza a la vez, hubiesen soñado verla vestida así pero con una sonrisa en el rostro casándose con alguien que de verdad amara y no por salvarles la vida a ellos. Una alucinante limusina los esperaba afuera de la casa, Daniela entró y como era de costumbre en todo el camino un silencio los abordo, al llegar a la mansión no lo podía creer abrió la boca con asombro, lo que tenía frente a sus ojos era la mansión más increíble. Un hombre en la entrada los recibió abriendo la puerta de la limusina, Daniela aún estaba asombrada mirando los alrededores, parecía un castillo el lugar. La boda resultó ser como ella lo esperaba, Elisa la miraba con deseo y la tomaba como si fuera una posesión, esa misma noche conoció a la familia de esta, y algo que le llamó la atención de la familia Sandoval era que no parecían en nada a Elisa, eran muy amables, su madre Celeste, su padre Michael y sus hermanos Eliana y Fabio, le dieron la bienvenida a la familia. Me alegra que mi hermana haya encontrado una chica tan bonita como tú Daniela, se que tendrán un lindo matrimonio- le decía Eliana quien a deducir tenia casi la misma edad que ella- Daniela le sonrió con nervios ¿qué podía decir? Al parecer la familia no estaba al tanto de las condiciones por las cuales acepto casarse con la mujer. Gracias Eliana, también lo espero. Suelo venir muy seguido para hacerle compañía a Eli, pero ya que estas tu no tendré que venir no quiero incomodar. Daniela también es dueña de esta casa ahora, pero tu eres mi hermana y si ella no tiene problemas puedes venir cuando quieras - hablo Elisa con su respectiva voz gruesa - No tengo ningún problema Eliana, puedes venir siempre, creo que necesitaré compañía en esta gran casa, Elisa estará trabajando y yo solo me dedicaré a terminar mi carrera universitaria en línea, no tendré mucho que hacer. ¡¡Excelente!! Seremos buenas amigas- celebro la chica - Por lo menos algo le estaba gustando de ser parte de esa familia, era Eliana y saber que estaría cerca siempre le daba un alivio, quería estar lo menos posible a solas con Elisa Sandoval, la mujer aún le causaba pánico. Ya son las 4 a.m. es hora de irnos - le dijo Elisa acercándose a ella- Si vamos - dijo tomando de un solo golpe su vaso de alcohol colocando mala cara sintiendo que todo le daba vueltas- Elisa tomó la botella quitandosela de las manos Dame mi puta botella - le exigió- No me gusta que tomes de esa forma. Es mejor que este borracha está noche- le dijo mirándola con odio- ¿Tanto asco te doy? - le pregunto tomándola con fuerza de los brazos pegándola a ella- Daniela la miró directamente a los ojos, ese Azul cielo era demasiado intenso y sentía que la traspasaban con esa mirada, Elisa era una mujer muy hermosa y no aparentaba la edad que tenía, pero ¿ por qué si era todo lo que otra mujer pudiera soñar, la había escogido a ella? Tenia para estar con cualquier modelo super famosa y la había preferido a ella entre tantas. No me caes bien y no me gustas, pero ya firmé mi condena y debo aprender a vivir con ello, por eso es mejor estar borracha así no me voy acordar al otro día de lo que me hiciste - le dijo soltándose de golpe - Elisa la miro con una sonrisa de lado, sentía que cada vez aquella chica le gustaba más y no podía aguantar un segundo más sin hacerla su mujer. Daniela se despidió de los invitados junto a Elisa, caminaron a las afueras en donde una extravagante y elegante camioneta las esperaba. Elisa entró de piloto y Daniela a su lado. De su bolso sacó una botella. Deja de beber de ese modo - le exigió su ahora esposa- mañana no aguantaras el malestar que te va a causar. Y a ti ¿que coño te importa lo que pase conmigo? - le escupió con rabia- Daniela estoy siendo muy paciente contigo y eso no es normal en mi, no suelo tolerar estupideces, colaboras o te ira muy mal. Jajaja- río escupiendo el alcohol que tenía en la boca, manchando todo a su paso- Bien, ahora ensuciaste mi camioneta - dijo la mujer con rabia- Es que me causa mucha risa tu tono al hablarme, no me das miedo Sandoval - le dijo señalandola con el dedo- No me señales niña y compórtate ya vamos a llegar no me hagas pasar vergüenza - le advirtió- Elisa bajo de la camioneta entregándole las llaves al hombre, luego abrió la puerta del copiloto en donde tomó del brazo a Daniela para ayudarla a bajar. Este es tu hotel ¿verdad? - le pregunto con dificultad- Toda la línea Sandoval es mía - le respondio- Buenas noches señora Sandoval y felicidades a usted y a su esposa por el matrimonio- le dijo un hombre amablemente en la recepción- Daniela soltó una risita burlona, Elisa la miro con molestia. Gracias, las llaves de mi habitación por favor- le pido al hombre- Subieron hacia el último piso en donde una habitación presidencial las esperaba, todo adentro estaba adornado con flores y detalles de unos recién casados, en la cama unas iniciales E&D con pétalos de rosa. Mañana a las 12 pm sale nuestro vuelo Santorini Grecia- le informó Elisa a Daniela quien ya hacía acostada en la cama- ¿Que dijiste? - le pregunto asombrada- Lo que escuchaste - le respondió de mala gana- ¿ de verdad iremos a Grecia? - no cabía del asombro - Si ¿ qué tiene? Siempre he soñado con conocer Grecia- dijo en voz baja- Bien, ahora quítate el vestido - le ordeno mirándola - Parecía que el alcohol se le había esfumado de su cuerpo, ahora solo podía sentir miedo y nervios, Elisa comenzó a quitarse su traje en frente de ella. Penso: ¿qué podía hacer? ¿Negarse? Nada de lo que hiciera ahora iba a impedir que eso que no deseaba pasara, Lauren la iba a tomar como su mujer esa noche, aunque odiara la idea, aunque se empezara a sentir sucia y asqueada, iba a pasar igual. Comenzó a quitarse el vestido lentamente tratando de atrasar lo que era inevitable. Elisa al ver que la chica tardaba se colocó de espaldas a ella y bajo completamente el cierre del vestido, el solo roce de las manos de la mayor hacían que la menor sintiera un frío recorrer por su cuerpo. Sabia que Elisa era una mujer intersexual y aquello le causaba más pánico ¿si era ruda en la cama y le hacía daño? Solo estuvo con Dylan una vez y el chico la había tratado como una fina seda. Luego de haber quedado completamente desnuda frente de su esposa, la miro a los ojos. Eres hermosa Daniela, eres la mujer más hermosa que he visto - le dijo acariciando su abdomen- La miraba con tanto deseo, que en medio de la oscuridad sus ojos no parecían Azules, parecían negros. ¿Cuantas veces has hecho el amor? - le pregunto encima de ella, Daniela sentía el m*****o erecto de la mujer rozar su centro- Una sola vez - le dijo tragando fuerte - Elisa frunció el ceño. ¿Una sola vez? No te creo. ¿Acaso importa una mierda? ¡Haz lo que tengas que hacer y ya maldita sea! - exclamo Daniela- Elisa apretó los puños con rabia, se estaba hartando del trato de esa niña malcriada. Bien, será como tu quieras - dijo con rabia- Posicionó su m*****o y lo introdujo de golpe en el interior de la menor. Daniela solto un grito de dolor, aquello le había dolido aún más que cuando perdió su virginidad, sentía que la estaba destrozando por dentro con sus rudas estocadas, quería que parara, le estaba doliendo demasiado, apretó los puños dejando derramar lágrimas. Elisa para por favor - le suplicaba con llanto- ¡¡Callate!! - le grito tapando su boca con rudeza- A Daniela no le quedó más que dejarse llevar llorando con desesperación, ya nada podia hacer, su pesadilla recién había comenzado.
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