Su mejilla fue acariciada suavemente y cuando sus ojos se abrieron, se encontró frente a él con el rostro tranquilo de su esposo, tenía una leve sonrisa pero no parecía culpable de haberlo despertado, y a Noah le tomó algo de tiempo darse cuenta que esa no era una imagen que veía todas sus mañanas, porque estas solían ser algo caóticas normalmente y en las últimas semanas ni siquiera tenía a Joel en alguna parte de la casa. —Joe… Su voz sonó algo rasposa y no pudo terminar de decir el nombre de su esposo antes de que este desapareciera en un pestañeo que le hizo pensar que todo fue una ilusión, porque fue unos segundos los que lo tuvo a su lado y desapareció, y si bien el tiempo que había tenido con su familia no había sido extenso, tampoco fue tan corto en el pasado, por lo que para él,

