Noah sentía que no podía apartar su mirada de Joel mientras caminaba a su lado por los pasillos del instituto. Entre más tiempo pasaba con él, más seguro estaba de que eso no era una realidad alterna, porque su esposo actuaba y sabía las mismas cosas que él, claro, lo que se suponía que debería de saber a esa edad. Hwak sentía que de cada vez que estuvo en una realidad diferente había aprendido muchas cosas, como que no podía bombardear a Joel con información que no conocía. —Deja de mirarme así —pidió Joel —siento que tengo algo en la cara. —Lo tienes. La mirada alarmada de Joel se posó en Noah y sus manos fueron a su rostro, intentando encontrar qué era lo extraño que tenía. —Tu belleza. Noah se sintió tonto al usar esa frase tan trillada, sin embargo, al mismo tiempo le causó satis

