Noah realmente odiaba la habitación de hotel en la que se estaba quedando después de que su esposo hubiera descubierto su engaño, lo supo cuando abrió los ojos y vio aquel techo blanco que le parecía tan feo, al igual que todo a su alrededor, porque eso significaba que no importara qué decisión hubiera tomado tan solo la noche anterior, cuando estuvo sentado en el sofá abrazado a Joel, simplemente fue arrojado a la realidad que durante un tiempo añoró volver, pero que ahora odiaba, sobre todo cuando por un momento pensó que tenía la oportunidad de corregir sus errores sin lastimar a su esposo, el cual ahora al parecer lo odiaba y con justa razón. Lleno de frustración, colocó las palmas de sus manos sobre su rostro, como si de esa manera pudiera huir de la realidad, o al menos calmar un po

