Capítulo — Tres años El día llegó con una calma distinta. No era una calma amable, de esas que traen alivio. Era una calma pesada, contenida, como si el mundo hubiera decidido hablar en voz baja por respeto. Tres años ya. Tres años desde que el mar se había llevado a Thomás y a sus compañeros, y los había devuelto apenas como nombres grabados en una placa fría, como una ausencia que nunca terminó de cerrarse del todo. Tres años desde que la esperanza se había transformado en duelo oficial, desde que alguien pronunció la palabra muerto y el mundo siguió girando, aunque para ella nada hubiera vuelto a encajar del mismo modo. Las familias se reunieron temprano, todas juntas, caminando hacia la playa en silencio. El sonido de los pasos sobre la arena húmeda se mezclaba con el murmullo lej

