Adara. — Al fin solos, mi amor. Susurra Sander y toda mi piel se eriza, cierro los ojos sintiendo sus labios dejando besos en mi cuello hasta llegar a mi hombro descubierto a causa del vestido que he escogido, suspiro y cuando muerde despacio en una parte, suelto un leve quejido que parece más un jadeo que cualquier otra cosa, al mismo tiempo, siento sus labios curvarse sobre mi piel en una sonrisa. — Mi bonita, he esperado tanto por tenerte tan cerca, que ahora... Me abraza pegando su pecho a mi espalda, abro los ojos como platos cuando siento algo más que solo su cuerpo, siento… algo en especifico_duro y caliente, me remuevo un poco incómoda sintiendo que mis mejillas se van encendiendo en un rojo intenso, ay, mi Dios, estás cosas solo me suceden a mí. — San… Sander. Trago en se

