Sander. Meses después… Suspiro profundo para encontrar calma, es cierto eso de que las mujeres embarazadas y sus hormonas son insoportables, pero… mi bonita no es así, no, lo insoportable y desesperante es su necedad por seguir trabajando, me desespera la mayor parte del día, pero, al verla con sus ojitos verdes esmeralda… no puedo decirle que no, a nada. Y probablemente utiliza eso a su favor, humanito. ¿Hay algo que podamos hacer? Nada. Asiento con la cabeza en de acuerdo con mi lobo, los recuerdos de cuando me dijo que sería padre llegan a mi mente… una sensación de felicidad recorrió mi cuerpo entero, nunca lo esperé y más porque se supone que esas cosas debían pasar en mi periodo de celo, cuando deseara su cuerpo debajo del mío casi las veinticuatro horas del día, sin embargo… f

