Adara. Meses después… Golpeteo los dedos encima de mi muslo mientras sigo esperando que, Sander diga que llegamos al hospital… mi madre está en labor de parto, eso dijo mi padre hace como cincuenta minutos. — Sander… — Ya, bonita, solo faltan cinco minutos para llegar. Interrumpe tomando mi mano para llevarla a sus labios y dejar un beso. Suspiro, debo calmarme, ya llegaremos, pero, las ansias me están jugando una mala pasada. Creo que… debo recapitular lo que ha sucedido en estos seis meses. Sander y yo comenzamos a estudiar en la misma universidad, hicimos lo posible para estudiar en el mismo horario y por lo menos, coincidimos en una materia, he tenido varios ataques de celos de parte de Sander porque varios compañeros me “miran demasiado”, pero, no es todo, yo también me enojo

