Después de varios días logre ordenar mis emociones. Los pensamientos dejaron de correr por mi cabeza. Estaba sentada en una pequeña mesa con la cabeza gacha y de mis ojos salían unas cuantas lágrimas. De repente algo frío toco mi mejilla, así que levante mi mirada para encontrarme a Gad con un helado y una sonrisa confortadora. El se veía sorprendido al ver mi rostro así ...lleno de lágrimas. Ya había llorado bastante y creí que ya no lo haría pero no pude evitarlo de inmediato me puse de pie y me acerque a el abrazándolo y apegando mi rostro a su pecho. Mis lágrimas empezaron a mojar su camisa así como lo había hecho con Aiden. El permaneció inmóvil entonces fue cuando me di cuenta que abrazar a alguien y empezar a llorar en su pecho sin previo aviso es algo que no debía hacer. Me

