— ¿Están llamando a más? — dijo Archivald, su voz sorprendida ante la posibilidad de que más enemigos llegaran — Había demasiados antes, y pronto llegaron más — respondió Sora, moviéndose hacia el frente, preparada para seguir peleando. La furia seguía rugiendo en su interior Pero Archivald la detuvo con una mano firme en su hombro, su mirada llena de determinación — Debemos alejarnos. Erick y Xavier están liderando. Ellos tienen todo bajo control — dijo Archivald, su tono más firme que nunca — Nos encargaremos de los heridos — Sora asintió, aunque su mente seguía agitada por el peso de lo que había hecho. Giró para asegurarse de que las lobas estuvieran bien, pero cuando vio la escena frente a ella, su cuerpo se congeló Uno de los renegados tenía los colmillos clavados en la loba de

