Dieciocho horas. Ese era el tiempo que llevaba Anton sin regresar a la casa. Desde que se marchó en la madrugada, nadie ha sabido de él. De hecho no dejo que nadie estuviese cerca de los calabozos, ni siquiera su padre o hermano. No estaba interesada en saber con exactitud qué era lo que Anton le estaba haciendo a Donato, pero si me interesaba mucho saber cómo estaba mi esposo. Asique aprovecharía el hecho de que ni Aurora ni Dasha se habían despegado de mí y mis hijos, para ir a ver a Anton. -No creo que sea una buena idea- dijo Dasha en cuanto vio que termine de arropar a mis hijos. Aprovecharía que Aurora había ido a ver a Jasha para poder salir. -Solo serán unos cuantos minutos. No pretendo quedarme a ver lo que Anton este haciendo. Solo quiero tener la certeza de que se encue

