Los días pasaban y mi ansiedad aumentaba. Ya no sabía qué hacer para que el tiempo pasara más rápido. Mi suegro me dijo que por una cuestión de seguridad, lo conveniente era no tener contacto con Anton, no más de lo estrictamente necesario. Asique en resumen, solo sabía por Mijaíl que estaba vivo, no más que eso. La tensión en la casa era tanta, que hasta mis hijos estaban irritables. Las primeras noches sin su papá, tanto Alex como León lloraron hasta caer dormidos; por lo que me dijo Grigori, desde lo del secuestro ambos dormían con Anton. Sumado al hecho que Anton no estaba, también se encontraba el fallido intento de matrimonio de Grigori. Literalmente discutían todo el día; la tal Gaia parecía ser un verdadero dolor de cabeza. Los gritos e insultos no faltaban entre ellos, y eso ag

