Cuando los rayos del sol fueron al encuentro con su piel Evangeline quitó la sábana que cubría su cuerpo levantándose y tratando de hacer el menor ruido se ducho y se vistió, no quería ser cuestionada por su marido.Después de ese día devolvería el manuscrito a su sitio original como si nada hubiese pasado y Draco jamás se enteraría que lo había tomado.Llamó a su padre para desayunar con él y que la llevara a Liubov, esa era su perfecta cuartada, Elian Rain. Y ella se enteraría por fin porque necesitaba saber que contenía el dichoso manuscrito.— ¿Y ese milagro que has llamado a tu viejo padre? —preguntó el con una ceja arqueada y una sonrisa burlona cuando estuvieron en la cafetería.Ella se cruzó de brazos e hizo un puchero.— ¿No puedo llamar a mi papi? No porque esté casada significa que

