CAPÍTULO 2

1838 Palabras
Al finalizar las clases me acerqué a mis nuevas amigas Gema y Katy a quienes conocí esta semana, son realmente divertidas, debo decir que a simple vista son más serias que yo pero una vez que las conoces son grandiosas; optamos por irnos juntas porque vivimos cerca, a esta hora me gusta caminar a casa, mamá aún no sale de su trabajo y es entretenido divagar en el trayecto. -Vamos chicas que tenemos que regresar a las clases de ballet más tarde. -Tienes razón, tenemos que darnos prisa si queremos tener un pequeño descanso en casa.- Dice Gema colocándose correctamente su mochila y jalando del brazo a Katy quien estaba observando a un chico de tercero que al parecer estaba haciendo deporte porque se ve como resbalan gotas de sudor de su frente y su camiseta está empapada, además de su rostro color rojo pero aún así luciendo atractivo. -Se llama Mike y Katy babea por él desde el primer día de clase que lo vió, ya hasta averiguó su signo Zodiacal para comparar su compatibilidad. - Dice Gema sonriendo y observando la reacción de Katy. - No me avergüenzo por eso a menos que lo publiques en el diario de la escuela y si lo sigues diciendo así lo veré ahí pronto. - Lo siento Katy, pero no pude evitarlo siento como si fuéramos las 3 chicas super poderosas cuando estamos juntas. Asiento con una sonrisa, porque la verdad desde que las conocí fue muy fácil convivir con ellas, son extraordinarias y super divertidas, aunque aún les falta conocer más a Vero, para que seamos las 4 fantásticas; obvio que la conocen porque somos compañeras pero aún no hacen el clic de la amistad. -¡Vámonos! - Nos grita una Katy nerviosa. Después de llegar a casa veo que va llegando mi Madre, Eleanor una mujer de mediana edad, muy agradable, inteligente y hermosa; solo somos ella y yo, mi padre Lorenzo murió cuando yo tenía 8 años, aún así tengo algunos buenos recuerdos con él. Mi madre insiste en llevarme diariamente a la escuela, pero yo prefiero caminar, porque me distrae, me mantiene en condición para cuándo comience a bailar; mi colegio es el mejor en deportes y artes; sinceramente no soy buena en deportes pero artes es otra cosa. Hay un grupo de ballet en el cual me inscribí recientemente y más tarde iniciaré con mis ensayos; los espero con ansias porque además de hacer mis trazos y dibujos amo bailar, tal vez no sea una combinación tan normal, ¿pero quién lo es?. La clase de ballet estuvo tranquila veo que hay mucha competencia entre compañeras, pero me dedicaré a disfrutar de estas clases. Al fin se llegó el día del baile de bienvenida, aquí estoy como es de esperarse hecha un manojo de nervios, mi prima Vanessa vino a arreglarme o asegurarse de que no haga el ridículo; por eso la quiero tanto, es 3 años mayor que yo y siempre está cuidando de mí como una hermana mayor; ella es muy hermosa, alta, tiene una bella figura, morena, con cabello oscuro como el mío pero en estos momentos lo trae teñido de un rojo intenso que la hace ver muy sexy; además de ella cuento con su hermano Mike, mi celoso y divertido primo; ellos son hijos de mi tía Grecia, hermana de mi padre. -¿En qué tanto piensas  pucca?. Así me llama desde pequeña, según ella me parezco y yo la llamo Megara como la de la caricatura de Hércules que también tiene su parecido a ella, siempre con su porte al caminar y su largo cabello. - En que me veo tan diferente maquillada y aún no me cambio, ¡no me reconozco!.- Esto último lo digo con un tono de emosión. -Esa es la idea hermosa, que te vean diferente a cómo vas todos los días y si que eso es fácil contigo porque nunca te habías maquillado. -Lo sé, me gusta como me veo, pero no estoy acostumbrada, gracias mi meg. -Ya sabes pucca lo que sea por ti. Escucho un mensaje de mi mejor amiga, el cual leo Inmediatamente, creo que Vero tiene miedo que la plante de última hora, pero eso no pasará porque con todo y mis nervios quiero vivir la experiencia de mi primer baile, quién sabe si tal vez me convenza o conozca a alguien que ponga en duda mi decisión de no tener novio hasta después de los 18, se que culpo a mi madre que no me lo permite, pero es algo que tengo decidido, o eso es lo que creo. Después de terminar de ponerme una mini falda color n***o al cuerpo tipo cuero, un top y zapatillas de tacón color blanco y retocar mi boca de color rojo, todo a elección de eminprima Vanessa, mi madre me lleva al salón donde es el baile no sin antes elogiarme a más no poder, ¡claro que lo haría! Es mi madre, me bajo esperando que Vero ya esté ahí, hasta que la veo saludarme eufóricamente gritando, creo que es mi señal para bajar de auto, me despido de mi madre, no sin antes recordarme por décima vez que tengo que estar afuera a las 12 cuando ella llegué por mí, no le gusta esperarme, me amenazó con bajarse a buscarme si no lo hago puntual. Verónica y yo entramos al salón, me siento observada, no conozco a la mayoría que son de segundo y tercer año; aún no me acostumbro a los tacones y a llevar mi larga melena media recogida y el resto caer en delicados rizos, y con un maquillaje intenso para mi gusto por las sombras ahumadas, ojos delineados y mis pestañas super largas que hacen resaltar mis ojos avellana, pero es la primera vez que me siento tan hermosa, no es que no lo sea solo que no estoy acostumbrada a lucir de está manera. El salón está ligeramente decorado con mesas alrededor de la pista, con luces de colores por todos lados, creo que eso hace que te adentres al divertido ambiente de fiesta en el que ya se encuentran muchos estudiantes. La música suena tan alto y es tán rítmica qué hace que me den ganas de bailar, a lo lejos veo que se acercan con cara de sorpresa Gema y Katy imagino por el cambio que dí, nos damos un abrazo interrumpido por Vero jalandonos hacia la pista, todas sonreimos y comenzamos a bailar, yo solo me dejó llevar por el ritmo de la música que me hace sentir que estoy en otra dimensión. Ya llevamos un rato bailando disfrutando de la música cuándo se me acerca Gerry, él es el jugador estrella del equipo de fútbol del colegio, es muy guapo, fuerte, alto, ojos grandes, cabello castaño, con una enorme sonrisa, es el chico más popular; ni siquiera me di cuenta en qué momento me miró pero desde que entré la pista me he sentido observada y solo me he dejado fluir por la música toda la noche que ni cuenta me dí. -¿Bailas conmigo? Me dice en el oído asegurándose de que lo escuche, volteo a ver a Verónica quien tiene la cara de más confusión que la mía, al igual que Gema y Katy; realmente no lo esperaba, solo sé quién es él pero de ahí en fuera no se más. - Claro que sí acepta. - Dice Verónica viéndome con cara de reprobación por no haber contestado nada, siento que me tiemblan las piernas y sudan las manos de los nervios, no es como si nunca hubiera bailado, porque es algo que me encanta pero nunca he bailado con un chico y menos uno como él. Asiento con la cabeza, porque con lo nerviosa que estoy no podré pronunciar palabra, después siento como me toma de la mano más al centro de la pista y comienza a bailar demasiado cerca de mi tomándome de la cintura, yo solo siento como retengo la respiración porque nunca había estado tan cerca de un chico, así pasan algunas canciones hasta que logro relajarme un poco, porque la verdad me siento tensa. Mientras me estaba relajando recuerdo la advertencia que mi madre me hizo, si no salía a tiempo entraría por mí. Trato de decirle a Gerry que me tengo que ir, pero por alguna extraña razón confundió mi intención de hablarle con otra cosa porque me acercó a él tomándome del cuello y sellando nuestros labios con un Intenso beso de su parte, eso fue realmente inesperado y no se si fue por mis nervios, coraje, susto o asco me suelto de su agarre y corro hacia el baño, debí dar gracias a qué no había gente y abro un cubículo para vomitar, no se que me pasa pero siento el estómago y cabeza dar vueltas. ¿En qué momento una buena experiencia se convirtió en la peor noche de mi vida? No puedo evitar derramar unas lágrimas que se me escapan por la frustración que siento. Dentro de toda mi confusión recuerdo que mi madre probablemente ya ha llegado por mí, reviso mi celular y ya son las 12:05 y siento que esta mala noche no ha terminado, pero dentro de mi lucha interna mi sentido común me dice que mi madre no se bajará del auto por la simple razón que no está arreglada, ella es puro glamour, así que me relajo un poco, limpio mis lágrimas y salgo con destino a la salida cuando siento cómo se paran frente a mí mis amigas con cara de preocupación desde Katy, Gema a Vero. Se que vieron lo que pasó y mi madre me espera así que no niego absolutamente nada. -Mañana les platico chicas porque afuera esta mi madre y si no salgo pronto entrara así que está cenicienta se les va. -Pero ¿Estás bien?. Pregunta Gema, veo su sincera preocupación, yo solo asiento y las abrazo reteniendo la lágrima que amenaza con salir. - Tendremos mucho de que hablar mañana y tal vez todo el mes.- Dice Vero una vez que nos soltamos del abrazo de oso; que así le llamamos a los abrazos grupales. Me apresuro a la salida cuando veo que viene Gerry de regreso hacia mi diciéndome: -Adiós niñita, tu mami espera por ti en la entrada del salón. No le respondo y sigo de largo mi camino hacia la salida sin siquiera mirarlo, pero siento como mi rostro pierde el color, ¿en qué momento pensé que está noche había acabado? ¿Cómo es que sabe quién es mi madre? Eso lo averiguaré después. Desde aquí logro ver a mi madre efectivamente en la entrada platicando con el guardia; eso no sería tan malo en realidad podría pasar casi desapercibido si no fuera porque se bajó con pijama y pantunflas; dios ni siquiera se peinó para venir ¿ese es un calcetín blanco y el otro rojo? ¡Madre mía!¡Trágame tierra y escúpeme en una isla desierto!.
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