Mery Desperté y Víktor aún estaba a mi lado, sorprendentemente sus ojos estaban cerrados y su respiración estaba tranquila, empecé a tocarlo, puse incluso mi oído en su pecho para escuchar los latidos de su corazón. ¡Dios mío! eso tenía que ser un milagro este hombre no duerme y lo estaba haciendo justo ahora. Me inquieté tanto que caminé por toda la habitación, no sabía qué hacer, no tengo teléfono, no tengo nada; El caso es que me senté justo donde él se sienta a observame mientras duerme, comí creo que dos o tres de mis uñas, pasaban las horas y él seguía ahí tranquilo, me levantaba de vez en cuando tocar su frente, a ver si sudaba, sí tosía, o gemía, pero no hacía nada. Solo estaba ahí, su cuerpo tranquilo descansando, anoche estaba ebrio yo creo que de tanto tomar alcohol ya ni le ha

