Capítulo 55— Muy tarde Narrador Anya se encontraba frente a la fotocopiadora a la espera de unos documentos que debía llevar lo antes posible a la sala de juntas. El sonido de la máquina se extendía por el pequeño cuarto plasmando las letras sobre el fino papel, mientras las palabras de Sebastián no salían de su mente. —Vi a Papá... Nos divertimos... Repasando en su mente la imagen de su pequeño a punto de cerrar los ojos rendido por el sueño, Anya agitó su cabeza en un intento de dejar de pensar en el mismo asunto, y viendo la última página salir, las apiló para guardarlas en sus respectivas carpetas. —Tengo que dormir un poco más—murmuró para sí misma frotando su rostro con una mano pensando que estaba a punto de enloquecer. Su vida últimamente no era la misma tras la pérdida de Di

