Capítulo 33— Un desayuno por delante Narrador Abriendo sus ojos despacio sintiendo su cuerpo pesado, la claridad del día que iniciaba golpeó el rostro de Anya, quien a ese punto ya se encontraba en la cama junto a Cassian. Desviando su mirada a un lado, lo observó sumido en un enorme sueño, y sonriendo ligeramente, confirmó que todo había sido muy real. Sus besos, sus caricias, la manera en la que la hizo suya, que no dejó espacio de su cuerpo sin recorrer. Remojando sus labios al recordar lo sucedido entre ellos dos, intentó colocarse de pie, y apretando el agarre del brazo que rodeaba su cuerpo, Nox se negó a que se alejara de él. —¿A dónde crees que vas? Removiéndose a su lado, Anya llevó una mano al rostro de Cassian para acariciarlo, y abriendo sus ojos despacio, se quejó con voz

