Brandon tuvo que respirar hondo para asimilar lo que ella le había confesado. —¿Qué dijiste? —preguntó con la mandíbula tensa. —Al salir del psicólogo me encontré a Denzel Woods y… Me habló de una oportunidad de empleo de un día muy interesante. —Un día —repitió, controlando su enfado. —Brandon. Sé que te prometí que no le aceptaría nada de él, pero esta oportunidad no solo me alivia en cuanto a lo económico, sino que aumenta mi experiencia como chef. —¿Cuánto te ofreció? Ella respiró hondo. —Cinco mil. —Te daré diez si lo rechazas. Aquello la indignó. —Brandon, por favor. Ya te dije que no es solo un asunto de dinero, no soy una prostituta que se vende al mejor postor, es una experiencia que agranda mi currículo. —Tengo un evento completo de dos semanas que te dará mucha más e

