Denzel no podía creerse su suerte. Cuando se enteró de la presencia del chef Joseph Quinn en su hotel cantó victoria. Diana no respondía a sus mensajes. Necesitaba hallar una forma de acercarse a ella y sabía que aquel hombre se la daría. —Tengo una reunión importante este fin de semana con unos inversores y quería que Diana fuese la chef que atienda a mis invitados. Algunos de ellos son dueños de otros hoteles y suelen organizar eventos grandes necesitando siempre de buenos chef que ofrezcan novedades interesantes. —¿Y ya probó la comida de Diana? La pregunta de Joseph lo descolocó un momento. —En realidad, no, pero me han dado buenas referencias de ella —mintió. A él solo le interesaba porque a Brandon Hardy le interesaba. —Como le dije, Diana es buena en la cocina, pero necesita

