Me recibió con una botella de champagne, un ramo de flores sobre la mesa y unos músicos tocando para mí. Mis ojos se aguaron este fue del hombre que me enamoré, ese fue el hombre que me conquistó con cada detalle y que hizo que me quisiera casar. Él me tomó de la mano y me llevó hasta la mitad del lugar, bailamos a ritmo de la música, lenta y llena de amor. Él tocaba mi mejilla y pegaba su rostro al mío. Los músicos cantaban una melodía suave, con toques de romanticismo. Él me llevó hasta la mesa cuando se acabó la música. Nos sirvieron comida, Paul agradeció al mesero y me tomo de la mano. Todo estaba perfectamente decorado, estaba perfectamente elaborado para los dos, para lo noche. —Te dije que te iba a recompensar todo, que te iba a demostrar que lo que siento por ti es más grande q

