Paul Rompo la carta en pedazos, golpeó la mesa y lanzó la lámpara que está en la mesa. Sarah se asoma en la puerta y me mira. —¿Todo bien Paul? —La mire y lancé las almohadas a donde estaba. —Llama a la estupida de Anna y dile que tuve un accidente, tu vas a esperar abajo y no quiero que subas hasta que ella esté contigo, ¿Está claro? —Ella mueve su cabeza dando a entender que comprendió a la perfección. Ella salió y fui hasta los armarios, allí intentó buscar algo de su ropa pero no había nada, fui al baño y busqué ese objeto, ese que en el pasado me afectó tanto y me ayudó a liberar toda la presión impuesta por mi papá. Me miro en el espejo, mi rostro allí se difumina, comienzó a reír. Es un Paul diferente, uno herido y bastante vengativo. —Así que tú eres el culpable de todo

