Lleno la tina con agua tibia, quería darme un baño relajante, mis músculos me dolían, llegué agotada a la casa, incluso más agotada que cuando hago ejercicio. Entre en ella recordando como sus manos me sujetaban, él es un hombre en todo el sentido de la palabra, me encantaría que estuvieras acá y pudiera cumplir todo lo que dice. Volví a la realidad cuando sus videos llegan a mi cabeza, ¿Quién sabe desde cuándo él me engaña? Lo que sí me dejó claro todo esto es que en realidad no era el amor verdadero que supuestamente sentía. La curiosidad es grande, quisiera saber quién es la otra mujer porque es claro que sabe que él es casado.. Salí y me acosté, mi cabeza no dejaba de procesar todo lo que había sucedido en el día, la forma en que él me hizo suya, eso no bastó. Mi cuerpo me pide más, m

