Salí de la sala de juntas intentando controlar el llanto, fui a mi oficina y tomé mi bolso, antes de salir mi amiga estaba entrando, cerró la puerta y se acercó a mi. —¿Qué pasa? amiga te ves mal, dime acá estoy para ti. ¿Con qué comenzamos? puedo traer los dibujos y no sé, dime amiga. —Paul no lo hizo porque estuviera mal, lo hizo por lastimarme. Él me dice que no me puedo ir, no quiero creer que todo esto es verdad, quiero despertar y que todo sea un mal sueño. —Me senté y bajé mi cabeza para llorar—. Él muy idiota me fue infiel y ahora no solo me culpa de eso, si no que también no me deja tener mi espacio, pensar, salir de la casa. Sí quisiera separarme no me deja. —Ay amiga, algo se puede hacer. Mira y si hablas con él, debe estar en un momento de crisis o no se, él parece que te

