21 Jazziel Las semanas habían pasado como se había previsto y nosotros caímos en una cómoda rutina. Ayudaba a Ana a llevar y buscar a Dali y en sus cosas, sentía que me acercaba a ella, sin embargo, ella siempre ponía un alto cuando hacía un avance físico con ella. Retrocedía y no le daba importancia, una vez en casa las cosas pueden ser mejor. —¿Es Iliana la madre de tu hija? —pregunta Elliot sin rodeos al día siguiente de encontrarnos todos juntos y riéndonos. Veníamos de cenar en la calle cuando vimos a Elliot y él no dijo nada, pero sabía que estaba confundido, pero al presentarle a mi hija se le pasó el estupor y entabló conversación con ella. —Lo es, lo descubrí cuando hackeé el centro información de la clínica —confirmé con voz serena. —No se te ocurrió… no sé, ¿decirnos

