Dani estaba hundida hasta el fondo. Aquellos meses en la universidad le estaba dejando al borde un colapso mental. Tantas tareas, trabajos y presión no eran buenos para su salud y el estrés estaba gritando en su cuerpo. Su cabello se estaba cayendo, sus labios estaban agrietados y la piel de sus manos se le rompía como en escamas.
Le cagaba como siempre la gente solía romantizar la depresión y el estrés y no veía como el cuerpo de una persona podría sufrir por debido a la presión que podía sentir por todo y sentir que no rendía en nada. No se sentía ella misma desde que no podía hablar libremente con Samuel, y lo extrañaba. Solo con él podía ser ella misma y extrañaba poder sentirse libre.
Por otro lado, Samuel estaba pasando algo similar. Estar con Mily le absorbía la vida, no se sentía tampoco él mismo. Cada paso que daba era minuciosamente estudiado por su novia, la mujer que tenía que estaba comenzando a sentir que no amaba. Suspiró mientras ella no paraba de reclamar por tantas cosas y a la vez no estaba escuchando ninguna de ellas.
"DANI NO HABRÍA HECHO ESTO".
Había elegido mal, y ahora era demasiado tarde
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