Entonces pasó. Al soltar las a******s de Cuatro, él en un ágil movimiento tomó con fuerza sus manos y la empujó lejos. Tenía esa mirada. Esa mirada que le da un depredador a su presa antes de a****r. —Cuatro, escúchame, no es real. Es una simulación. —No te escucha. Es increíble, todo lo que pensamos conforma a una persona: ideas, emociones, historia; puede ser borrado con química—, Jeanine se acercó lentamente. —Cuatro... —Se ha ido. Ahora estamos a salvo. —¿A salvo? ¿De qué demonios estamos a salvo?—, escupió sarcástica—. Yo veo a la amenaza justo frente a mi y viste de azul. —Lo brillante del sistema de facciones es que la conformidad de la facción evita la amenaza de que alguien ejercite su voluntad propia. Los divergentes amenazan ese sistema—, explicó caminando cínicamente ent

