(Jon narración) Irvin no podía creer en mi presencia a pesar de verme tal cual ante él. Mantenía todos mis recuerdos, mis habilidades, en especial mi promesa de estar con ella y protegerla. Fue bastante fácil hacer retroceder a la oscuridad con esa luz que no era mía, sino que había descendido conmigo, mi cuerpo emanaba una energía que no podía medir, pero se había impregnado en mí al salir del hermoso lugar donde estuve con aquella doncella. La hechicera, no pudo conjurar para someterme, menos deshacer el círculo mágico que había convocado, uno que protegía a todos los que luchaban contra ellos. Irvin se abalanzó contra mí, creyendo que era un truco por Nigromante. La fuerza en la energía que me acompañaba se había vuelto magnánima e ilimitada y en mi alma ardía el deseo de justicia

