(Jon narración) Casi una ironía que todo aquello que quise evitar terminará ocurriendo. Tanto para Nigromante como para mí todo se reducía a una farsa, pero para ella cada acción pesaba de manera real y autentica. Sin embargo, en mi pecho sentía algo arder, la angustiaba apretaba a mi corazón como nunca antes lo experimenté; excepto cuando esa niña obstinada se escapó para entregarse a Farga. Habíamos descubierto que Irvin era un residente eterno, tan inmortal como yo y con excelentes habilidades. Él podría consumirla o devorarla tal como me lo había dicho. ¡Cuánto le agradecía a Nigromante que me hubiera detenido! Un poco más y lo habría arruinado todo. Porque hubo un instante donde nada fue fingido en mí, sentí esa misma daga envenenada traspasarme cuando ella aceptó irse con él

