Henry Collins. Angélica me había traído a mi casa con engaños, diciendo que me quería presentar a una amiga lo cual acepté ya que había sido muy insistente. Había ido con el oso de peluche, algunos me llamaran loco, pero desde que mi hija se fue, ese oso es como estar con ella. Lo llevaba a todos lados. Y cuando estacionamos el coche y mi novia me dijo que había que entrar, sin dudarlo cogí al oso y lo llevé conmigo, solo lo hice por intuición. Al ver a Mariela me enfadé un poco ya que..¿por qué traerla a casa? O ¿por qué engañarme, y decir que me quería presentar a alguien cuando a ella ya la conocía? Pero entonces apareció ella y lo entendí. Una pequeña mujercita con la mirada algo apagada apareció de la cocina y es ahí cuando perdí él aliento. Yo ya no tenia el control de mis sent

