Adara Collins. —¿Adara voy a ser papá?— soy una imbécil sin duda alguna— contéstame—volvió a exigir el psicópata de James. —Yo-yo no-no— tartamudear era lo único que podía hacer— Si— me armé de valor y respirando profundo, respondí— estoy embarazada— Inevitablemente a James se le asomó una sonrisa en sus labios, y como era de esperarse, mi padre sin más se abalanzó sobre su hermano para golpearlo a más no poder. Sus puños iban y venían desde la cara hasta su estómago. No pudo hacer mucho, ya que los guardias lo detuvieron al instante. Suerte con esos puñetazos. —Eres un maldito imbécil que está mal de la cabeza ¿en que diablos estabas pensando ah? ESTÁS LOCO, MALDITO ENFERMO— Papá volvió a arremeter contra James y esta vez ni los guardias pidieron separarlos. Me desesperé demasia

