Me encontraba descansando en mi tiempo libre en el jardín en una parte donde había poca gente. No estaba segura de porque, pero de vez en cuando iba a ese lugar cuando quería estar sola, nunca había tenido problema alguno en estar ahí. Mientras observaba a la nada, sentí unos pasos a mis espaldas, creí que tal vez era mi amiga Lupe. Me di la vuelta y me sorprendí al ver que era Hatem. Hice una reverencia y dije: Dalila: Buenas tardes, soberano. Hatem: Buenas tardes, no creí que alguien estuviera en este lugar. Desde la última vez que habló conmigo y pidió disculpas por aquel malentendido, cuando hablaba conmigo ya no lo hacia de manera tan hosca como en un principio. Dalila: Bueno... a veces vengo a este lugar porque es muy tranquilo. Hatem: ¿Sabes que lugar es?

