Madre al día siguiente se dirigió al Palacio para hablar con la princesa y pedirle una explicación a lo que sucedía. Alia que le permitió el paso la vio un poco extraña, pensó que tal vez mi caso había empeorado. Alia: ¿Qué pasa Míriam? ¿Por qué estás tan seria? ¿Le sucedió algo a Dalila? Míriam: No, mi hija está bien, pero estoy así por un pequeño problema. Tal vez usted me puede explicar lo que sucede. Alia tomó asiento y le dijo a mi madre que le explicara todo. Míriam: Mi hija, ayer al sentirse mejor decidió venir al palacio para trabajar, lo hizo sin que nosotros lo supiéramos. Pero cuando llegó a las puertas de Palacio, los soldados le prohibieron el paso, diciendo que esas eran las órdenes del faraón. Alia se levantó sorprendida de su asiento, no estaba enterada de nada. Alia

