- ¿Por qué peleas por alguien que no vale la pena? Seguro ahorita consigue lo que quiere y te abandona, así como hizo conmigo. - ¡Que te cayes!- Volvió a darle otro golpe y yo me puse demasiado nerviosa, me metí en el medio para intentar calmarlos. - ¡Basta Marcus¡ no pelees… - ¡Eso! Calma a tu noviecito, si no quiere que muela a golpes delante de ti… - ¡Usted también director! Basta, deje de decir eso y de provocar a Marcus. - Ahora te vas a ser un santa, si por tu culpa es que estamos en este problema, debí ayer dejar que te violaran… a ver si así comienzas a respetar a los hombres. - ¿Qué? ¿Qué esta diciendo? No se puede ser tan imbécil, pues no debió meterse… hubiera dejado que me pasara lo que me tenia que pasar- Le dije con tanta rabia, ¿Cómo se podría ser tan estúpido? ¿Cóm

