- ¡Suéltame por favor! - ¿Qué haces acá con Marcus? - Eso no es de tu incumbencia… ¿Qué haces tu acá? - Nada… vine a descansar también, y por casualidad me topé a los dos tortolitos… - ¡Que sorpresa que tu novia la rubia no esté aquí contigo! - ¿Estas celosa? - ¿Por qué debería de estarlo? - ¿Sabes que mientes muy mal?- Todo lo que le decía me lo refutaba, me tenia tan fuerte agarrada que no podía soltarme, sentía como mi cuerpo se derretía entre sus manos, quería gritarle que lo había dejado porque me sentía culpable por todo lo que había pasado y porque su papá así me lo exigió, pero sabía que no podía una promesa es una promesa, y debo cumplirla. - ¡No te estoy mintiendo! Así que suéltame ya por favor. - ¿Dime la verdadera razón por la que terminaste lo nuestro? - Ya t

