Me quité la camisa y decidí dejarme el pantalón, esto era suficiente. Megan me miró extraño. No quería que siguiera hablando de lo mismo, sin embargo, algo me decía que no iba a ser tan fácil como lo pensaba. —Nick, por favor... no puedes seguir así, yo... —Se quedó callada, parecía rebuscar las palabras en su mente—. Yo te quiero. —Entorné los ojos, eso lo sabía y la verdad es que no me importaba. —Por favor Megan, no sigas... —Quiero que me tengas confianza, que me digas lo que pasó. —Me di media vuelta sobre la cama para ignorarla, pero siguió hablando—. Hablar de lo que pasó te hace bien, al principio no lo pensaba así, pero ahora sé que sí, puedes sanar heridas, puedes perdonar a tu mamá por la muerte de tu papá... —¿Quién carajo te dijo eso? —Se paralizó cuando me voltee abrupta

