MEGAN* Mis piernas las sentí débiles cuando Nick me dejó caer al piso después de corrernos los dos, estoy con mi respiración entre cortada, sudada y despeinada. En pocas palabras soy un desastre. Nick estaba igual que yo, solo que él tenía un poco más de fuerzas al mantenerse de pie. Lo observé como boba sonriendo mientras se subía los pantalones, pero mi semblante cambió cuando no lo vi regresarme la mirada ni por un instante. Como si tratara de evitarme a toda costa, entonces me pregunté que había significado este encuentro. ¿Habíamos regresado? ¿Era una forma de pedirme perdón? No lo sabía y ni lo supe cuando estuvo a punto de salir de ahí y dejarme sobre el suelo como si nada. —Nick, espera... —Él se paró sosteniendo el pomo de la puerta hasta salir y sin mirarme solo musitó. —So

