Los hermanos Mora junto a la bella joven llegan al sitio donde Bernardo los llevo para hablar, lejos de la música y los invitados, Rafael se mantiene al lado de su padre, Dimitri espera escondido, junto a unos hombres que Rafael tiene entrenados para hacer su trabajo cuando él lo indique. — Mis respetos señor Bernardo, me alegra verlo más animado, el motivo de querer hablar en privado con usted es porque quiero presentarle a mi futura esposa. — ¡Qué sorpresa, mucho gusto! —Bernardo no sospecha nada de las intenciones de esos hermanos—Me alegra que asientes cabeza jovencito, les deseo toda la felicidad. — Don Bernardo, con el respeto que se merece, me gustaría que viera bien, y me diga si ella le es familiar. — él se acerca a la jovencita y nada que la reconoce. —Pues no la he visto ant

