Al día siguiente, Doña Leticia, se levantó muy temprano, ordeno preparar un rico y delicioso desayuno para todos. Feliz de tener a sus hijos ahí, le pidió a Lolimar que invitara a Gerardo para que venga a desayunar y a pasarse el día, si no tenía otros planes. Haremos una parrilla a orilla de la piscina. Lolimar llamo a Gerardo, quien aceptó la invitación encantado. Mientras, en la habitación de Euro, este despierta con unas ganas inmensa de ducharse, pero no se quería mover para no despertar a Mariangel quien dormía plácidamente en sus brazos, totalmente apoyada su cabeza en el pecho de él. El acariciaba con la otra mano, su cabello, su rostro, la espalda y sorpresa para él, ver como aun dormida a Mariangel se le enchinaba la piel. El sonriendo, siguió acariciándola. Y así fue como ell

