Marcos no deja de sorprender a Nicol Pasan un bellísimo día junto en las cataratas a ella le parecen bellísimas, Nicol se sorprende de los lindos paisajes y nunca se imaginó que eran tan bellas, no es lo mismo verlas en la computadora como solía verlas ella en esos viajes imaginarios que hacía con la computadora, esto es real. Ahora las tenía delante de sus ojos y son preciosas los colores, la sensación y la majestuosidad que tienen son bellísimas y Nicol está tan feliz que no para de besar a Marcos y de agradecerle lo feliz que es por estar ahí por haberla llevado y por darle esta sorpresa y por tenerlo a él con ella. – Nicol si no paras de besarme te voy a sacar esa poca ropa que tienes y te voy a hacer el amor acá mismo – le dice Marcos. – Nicol abrió grande sus ojos – y grita Ma

