Amaro: Cuando llega la hora de irnos con Gonzalo, siento que la mitad de mi corazón queda aquí en la cama donde están mis mujeres. Mi amigo igual va decaído, debe estar igual que yo de cansado de separarnos de ellas, pero es por su bien. Tengo la esperanza de que hoy todo saldrá como queremos en el juicio. En el avión de regreso aprovechamos de dormir para poder estar atentos a la audiencia de mañana, siento mi cuerpo agotado, podría fácilmente dormir por días, pero siempre y cuando sea al lado de mi Annabella y nuestra hija. Llegamos a Buenos Aires a las 5 con 30 minutos de la mañana, vamos directo a mi casa, ya que a las 8 debemos estar en el tribunal, creo que no dormiré, me pondré a revisar todo, estoy demasiado ansioso para dormir. Me doy un baño para despertar, me voy a mi des

