_____OLIVIA____ Y los minutos transcurrieron, así como las horas y los días hasta alcanzar este momento. Era mi día de paga, por lo que podía comprarme un vestido muy bonito para usar en la fiesta que daría la Corporación. Pero había algo que aún me seguía inquietando como molestando, y es que Leandro no había querido cruzar esa línea que había trazado desde que comenzamos el noviazgo. «¿Acaso me respeta tanto como me lo ha expresado o es que la verdad me tiene asco?» Y es que ese último cuestionamiento se debía a lo que yo había decidido revelarle sobre lo que hice con nuestro jefe, que aunque me quitó un peso de encima al decírselo, la verdad es que ahora no sabía sí había hecho lo correcto. —¿Y por qué no se lo preguntas directamente?— me dice, Nancy. Pero yo la miro con angustia, —N

