CAPÍTULO 5

1745 Palabras
Zenda No sé lo que estoy haciendo y menos si de verdad quiero seguir con esto, pero ya no lo puedo detener, deseo a esta hombre y no es un misterio ya a estas alturas, prácticamente me le estoy ofreciendo como una puta, pero no me importa el alcohol me está ayudando lo suficiente para continuar con esta locura, sé que duda, porque teme que me arrepienta y yo temo lo mismo, pero ya no hay vuelta atrás, ya tome el impulso y no quiero perderlo -No lo are, porque se lo que estoy haciendo – digo mientras le doy un casto beso – necesito olvidar, ayúdame – le pido mientras desabotono su camisa – solo deseo una cosa y eres tú – le digo muy nerviosa -Zenda– dice mientras toma mi rostro entre sus manos y me da un dulce beso -Hija – dice mi madre entrando, pero que mujer más inoportuna -Maldición Dulce – le digo enojada mientras salgo de mi habitación viéndola divertida -Hija, es que necesito decirte algo – dice mientras mira a mi espalda con picardía -Ve a mi despacho y ya voy – digo frustrada mientras ella sonríe -Tendré café – dice riendo y sale de mi vista Esta mujer me va a matar, además de que ya se me paso todo ese arranque de coraje y lo último que quiero es entrar a mi habitación. Respiro hondo y entro encontrándome a Bastian en mi balcón mirando la ciudad, no tiene camisa y su cuerpo simplemente se ve uff. Camino hasta estar a su lado -Es una vista preciosa – dice y asiento – tu madre, no nos dará privacidad – dice divertido haciéndome reír -Esta loca – le digo y el asiente – voy hablar con ella, ponte cómodo – digo mientras camino hacia mi habitación y busco mi pijama -Creo que debo irme – dice incómodo y bufo -Que te quedas aquí y punto, ahí está el baño, descansa – le digo y sin decir más salgo de la habitación Esto es realmente una locura, no sé en ¿qué estado pensado? primero invito a mi asistente a beber, a mi ático y casi me acuesto con él, como si fuera una fácil, mierda con razón mi madre intervino ¿qué estoy haciendo? esto está mal y con más razón él decía que me iba a arrepentir, claro que lo aria estoy mal, todo lo que han dicho mis hermanos y Vero me están volviendo loca, y ahora que le voy a decir a mi madre. Entro a mi despacho y la veo tomando una taza de café -Madre – le digo y ella me mira y sonríe -Guapo muchacho – dice haciendo que ruede los ojos -Necesito una explicación – le pido y ella asiente mientras me pasa una taza de café -Veras sabes que he salido con Roger – dice y me lo esperaba -¿Estas embarazada? – le digo haciendo que abra muchos sus ojos -No por Dios – declara haciéndome reír – ya con ustedes tres tengo – dice tranquilamente -¿Entonces? – le digo para que vaya al grano -Que quisiera que todos se conocieran ya sabes – dice con esperanza – eres la más difícil de los tres así que decidí por comenzar contigo – me dice haciéndome reír -Sabes lo que pienso de tus amoríos – le digo tranquilamente – no lo sé – digo finamente -Ya lo investigo tus trabajadores esos informáticos y es un buen hombre – me dice sorprendiéndome -¿Cómo es eso? – pregunta un poco molesta -Veras cuando lo conocí, yo no estaba segura, sabes que mis sentimientos han hecho que las cosas salgan mal – dice y asiento, claro que lo sé – así que fui a tu oficina, pero estabas en una reunión y Brown era tu asistente – dice y lo recuerdo – entonces le conté y me dijo que podía hablar con ellos, pero debía decirte, hable con ellos pero se me olvido contarte – dice apenada y yo solo respiro profundo -¿Eres feliz? – le pregunto y veo como sus ojos brillan con emoción -Muchísimo – dice mientras sonríe -Si llego a saber o averiguar algo malo de él, lo mato – digo seria y ella me sonríe y asiente – y hablo enserio – sentencio haciendo que ella sonríe y camine a mi lado -Gracias hija – dice emocionada y yo solo sonrío -Bueno, ya es tarde y mañana debo trabajar – digo -Pero no me has dicho quién es tu novio – dice y freno mi camino y la miro seria -Él es mi asistente, nos fuimos de copas y bueno – digo restándole importancia haciendo que abra mucho sus ojos -¡Zenda! – grita mientras comienza a reír – eres una sinvergüenza – dice mientras camina hacia la salida – al menos usen condón y no vayas a gemir tan fuerte – me dice haciendo que me sonroje -¡Por Dios Dulce! – le grito mientras veo como corre fuera de mi alcance -¡Te amo! – me grita y yo solo niego con una sonrisa Esa mujer es mi madre y está completamente loca. Camino hacia mi habitación y lo que encuentro remueve algo en mí que no sé cómo explicar. Bastian está dormido a un lado de la cama y se ve tan sereno, sus facciones son tan perfectas que parece un Dios griego, simplemente me encanta. Camino hacia el baño, me cepillo mis dientes, me quito el poco maquillaje que me aplico y salgo sin saber bien, como será esta noche. Me acomodo al lado contrario de mi cama y me quedo hay como una estatua, no sé cómo dormir, nunca había dormido con un hombre, a decir verdad -Zenda solo duerme – dice con voz ronca haciéndome sobresaltar del susto -Pensé que dormías – le digo en un susurro -Escuche cuando entraste, duerme preciosa – dice mientras se gira y queda mirándome, me atrae a sus brazos y huele mi cabello – hueles tan bien – dice mientras se acomoda a mi lado -Que duermas – digo porque no se mas decir, sus brazos son tan fornidos y bien trabajados, además de que irradia un calorcito delicioso -Tu igual – dice dándome un casto beso mientras me abraza, me acomodo mejor en su pecho y simplemente me dejo llevar por los brazos de Morfeo en los brazos de Bastian *** Escucho un constante pitido a lo lejos que está arruinando mi sueño y haciendo que mi cabeza comience a doler, maldita sea, no vuelvo a beber. Trato de moverme, pero unos fuertes brazos me tienen atrapada. Veo como Bastian también escucha el pitido y gruñe -Zenda apaga eso – dice mientras nos tapa con la sabana -Si me soltaras – le digo y él sonríe -No – dice mientras alza uno de sus brazos y coge su celular y apaga el pitido, mira la hora y suspira – tengo otros 10 minutos – dice mientras deja su celular y vuelve a abrazarme -Bastian , debo levantarme, además de que tengo mucha sed – digo y el asiente -Lo sé – declara pero en un movimiento rápido quedo aprisionada debajo de el – eres hermosa – dice mientras me da un suave y tierno beso, y en ese instante siento su erección mañanera en mi vientre – te deseo – dice mientras su mano tocan mis muslos -Bastian – digo nerviosa, pero en eso la puerta de mi habitación se abre -Hija, buenos di… -- dice pero sus palabras quedan a mitad cuando ve como estamos – yo lo siento tanto – dice haciendo que Bastian se espante y caiga de la cama -Madre eres la mujer más inoportuna del mundo – digo mientras me levanto y ayudo a Bastian a levantarse – me quiero acostar con él y no he podido por Dios – digo exasperada haciendo que Bastian se sonroje y mi madre igual -Sinvergüenza, no me hables así que soy tu madre – me regaña haciéndome reír – almorzamos con tus hermanos hoy y arréglate que tienen que trabajar – nos dice mientras sale corriendo de mi habitación haciéndome reír -Zenda ¿de qué te ríes? – dice frustrado Bastian -De que mi madre es una inoportuna y tu estas muy rojo – digo divertida haciendo que él se coloque más rojo – te ves adorable – le digo haciendo que el bufe -Me daré una ducha – dice mientras camina hacia el baño y yo no puedo parar de reír -No te enojes – le digo mientras el cierra y yo me siento y rio a mas no poder *** Después de ducharnos y vestirnos, estamos desayunando en un incómodo silencio, mi madre mira a Bastian con una sonrisa perversa y el solo se limita a comer mientras yo reviso mi celular -Hija no me has presentado – dice y yo bufo -Madre él es Bastian Zatarain mi asistente – digo de manera educada – Bastian , ella es mi madre Dulce Garvey – digo y él le da la mano y ella sonríe -Eres muy guapo – le dice haciendo que se sonroje y yo niegue con una sonrisa -Gracias señora Garvey – dice y ella niega -Dime Dulce – dice y el asiente -Bueno nos vamos – digo y Bastian se levanta -Un gusto – dice y ella sonríe -El gusto fue mío y perdón por dañar el momento – dice mientras sonríe -Nos vamos – digo y tomo de la mano a Bastian sacándolo de ahí – mi madre es – digo frustrada -Un encanto – dice divertido Bastian -Bastian sobre lo que paso anoche y hoy en la mañana – comienzo y veo como su cuerpo se tensa -No tienes nada que decir, sé que te arrepientes – dice sin dejarme hablar – te lo dije, por Dios soy un idiota – dice mientras jala su cabello -Bastian – comienzo pero él niega -No te preocupes, nadie se enterara y esto nunca paso, lamento haber importunado – y sin más sale del edificio echando chispas y dejándome con la palabra en la boca, jodido imbécil, no dijo nada de lo que yo quería decir, pero me va a oír -Brown, quiero estar pero ya en la empresa – digo enojada y el solo asiente, a mí nadie me deja con la palabra en la boca, nadie
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR