Zenda No puedo creer lo que acabo de hacer, me acosté con Bastian, ¡por Dios le entregue mi virginidad a Bastian! sin ningún pudor y la verdad no me arrepiento, fue tan dulce que nunca me imaginé que esto sería así, al principio dolió no mucho, pero la molestia fue notoria, pero cuando se movió fue lo mejor que he sentido en la vida - ¿Porque no me lo dijiste? – me pregunta mientras acaricia mi espalda pausadamente - ¿Te arrepientes? – le pregunto mientras levanto mi cara y lo enfrento - Nunca – me dice rápidamente y eso me tranquiliza – solo que lo hubiera hecho diferente – me dice con ternura, y yo solo acaricio su rostro - Para mí fue perfecto – digo mientras vuelvo a mi posición de estar acostado en su pecho y me siento cansada -- tengo sueño – le digo mientras suspiro - Due

