Alexander salió de aquel motel de mala muerte y se fue con Isabella. Los paparazzis habían llegado y ellos no tuvieron miedo de aquel hombre. Pero eso cambió en el momento en que él los miró de una manera tan amenazante que les erizó la piel por completo. —Alexander, ¿Qué vas a hacer? —Saskia se subió con él en el coche —no me digas que les has creído a esas personas. —Saskia, en este momento no tengo cabeza para responder esa pregunta. Tengo que resolver el maldito reguero que dejó Isabella; esas imágenes y vídeos tienen que desaparecer del mapa. Cualquier cosa relacionada con este incidente debe de ser eliminada. Él comenzó a hacer unas cuantas llamadas desde el carro, se miraba totalmente ajeno al estado de Isabella y procuraba no volver a verla. —Al hospital —Saskia le ordenó al ch

