El tono serio de Alexander fue un poco alarmante para Isabella, que terminó por separarse de su esposo. —Deja de jugar con esas cosas. Es normal que estés un tanto confundido por lo de mi embarazo, pero ambos sabemos que entre nosotros no hay amor. —Pero te he besado y tú me has correspondido. —No lo niego, pero no necesariamente tiene que haber amor de por medio para hacer eso. Al final cuando nos hemos visto por primera vez me llevaste a la cama y producto de eso es que estoy embarazada, en ese momento no estaba enamorada de ti y ahora tampoco lo estoy. —¿Acaso no estás enamorada de mí porque te encuentras enamorada del infeliz de tu ex? —En absoluto, no me encuentro enamorada de Álvaro. El hecho de que no me encuentre enamorada de ti, no significa que exista alguien más en mi cor

