Pov Zoé Tuvo mucha paciencia para mostrarme los videos del día, era casi una obra de Dios que, sobre la pantalla anticuada del monitor, de aquellas que ya no se hacen más grandes y cuadradas, hubiera un termo con un líquido, y mayor casualidad que justo debajo estuviera el disco duro y demás que se encargaba de grabar. Mientras mirábamos las grabaciones y yo trataba de calmar mis ánimos con paciencia, en un acto de “terror” producto del claxon de un auto, “accidentalmente” derrame el líquido sobre todos los equipos, salieron chispas y humo de la máquina, al punto que tuvimos que salir de aquella oficina. En medio de aquel humero, el me tomo por mi codo y me alejo hacia una parte segura. -¿Se encuentra bien señorita?- ambos tosíamos debido a lo que pasaba – no entiendo, no entiendo que

