[AMADEO] Al día siguiente Me giro en la cama intentando que la molesta luz del sol no pegue en mis ojos, y al hacerlo me doy cuenta de que el espacio a mi lado de la cama está vacío. Abro mis ojos lentamente y no la veo por ninguna parte —¿An? — La llamo, pero no escucho respuesta. Miro el reloj que está sobre la mesita de noche y me doy cuenta de que apenas son la siete de la mañana y no puedo dejar de preguntarme si es normal que ella se despierte a esta hora un domingo. Con muy pocas ganas me levanto de la cama, busco mi bóxer en el suelo, me lo coloco y salgo de la habitación —¿An? — La vuelvo a llamar, pero sigue sin responderme. Camino hasta el salón y sonrió al verla con su tímido camisón, sus auriculares puestos y sentada a la mesa con un cuaderno de dibujo y su lápices de colo

