Entramos a la casa, la sigo con cautela viendo como la cola de conejo se mueve de un lado a otro, con eso solo hay un pensamiento que se me viene a la cabeza. Es una chica bastante tierna. Sonrío como estupido ante el pensamiento, nunca había considerado a una mujer "tierna". —Estoy viendo mi telenovela sobre Ricardo y Olivia, ¿Quieres verla conmigo? —pregunta con entusiasmo. ¿Está tuteándome? Hace un momento solo era el "señor Priest". Muevo la cabeza en asentimiento a lo que pregunta. Pienso que me llevara a cualquier otro lugar que no sea su habitación, pero no, subimos las escaleras y con ella dirigiéndome a su habitación sin el mayor de los problemas. —Bienvenido a mi habitación. —dice abriendo las puertas. Casi se me salen los ojos al ver el tipo de lugar donde se supon

