—Luca... Luca... Muevo la cabeza incorporándome de la maldita cama en la que ni siquiera cabe mi cuerpo entero. Ser quien soy me ha dado algunas ventajas en este lugar pero no ha sido suficiente para que deje de ser incomodo, por lo menos puedo tener privacidad sin embargo no es algo que necesite de todas maneras. Lo que quiero es salir. Solo unos meses más Luca... un par de meses. —Luca... despierta de una buena vez. Un agitado abogado Félix Pfeiffer esta del otro lado del cuarto hablándome desde la ventanilla. Vuelvo a verle con pesar, el hombre ha sido de muy buena ayuda en los últimos años pero... no lo sé, me sigue pareciendo un tipo muy raro. El agente asignado abre la puerta del pequeño cuarto color gris. —Cuarenta minutos, señor Schaffer. —me dice, me limito a asentir c

