La cena entre Alejandro y su abuela Julia transcurría en un ambiente sereno y acogedor, sin Abigail, sin nadie más, tampoco habían hablado respecto a eso, porque Alejandro sabía muy bien lo que su abuela pensaba de Abigail, por lo que no era necesario decir más nada. Era consciente de que su nieto amaba a Ariel, por lo que no lograba entender qué hacía con esa otra mujer. Mientras compartían la comida, Alejandro le reveló sus planes de visitar a Ariel en el pequeño pueblo donde residía, para que su abuela no se sintiera nerviosa, ya que no dejaba de preguntar por lo mismo. La emoción iluminó el rostro de Julia al escuchar la noticia; la posibilidad de reencontrarse con Ariel le llenaba de alegría. Y más en esas fechas festivas. "¡Estoy tan emocionada de ver a Ariel de nuevo! Hace tan

